El Estallido

Ese día iba molesto, no recuerdo porque, pero iba a gran velocidad, por una de las avenidas principales de la ciudad. El metro pasaba junto a mí como acompañándome en mi viaje, la gente me veía como si supieran que estaba molesto. De pronto escuche un fuerte ruido, proveniente de la llanta delantera de lado izquierdo, como si hubiera explotado, me asuste y mis pensamientos malhumorados se alejaron, que podría haber sido ese ruido?, no se había ponchado la llanta de carro, eso hizo que me olvidara de porque venia enfadado, pero ahora estaba preocupado, pues no podía frenar, había mucho trafico e iban a buena velocidad.

Cuando llegue a mi destino, rápidamente hice las actividades que tenía que hacer y regrese corriendo a revisar el coche, no sabía que había pasado.  Me fije en la llanta y vi que había una mancha roja y fragmentos de tela que estaban pegados en el neumático, los recolecte todos en una bolsa y volví a conducir de regreso a mi casa.

Me hubiera gustado pensar en que al llegar tomaría un merecido descanso, pero aquel ruido de la llanta me había inquietado. Estando ya en mi habitación vacié rápidamente el contenido de la bolsita, y armando el rompecabezas me di cuenta de que era como un sombrerito y unas botitas, y una chamarrita con sus botoncitos, como los de un muñeco. En ese momento recordé que es lo que había visto por el retrovisor después de aquel extraño y fuerte ruido. Había sido como una pequeña silueta como del tamaño de un gato, pero fue instantáneo, porque mi vista debía mantenerse al frente de la carretera, y cuando volví a ver ya no había nada, quizás por eso se olvidó de mi memoria, porque no le di la importancia que merecía.

Regrese al auto y revise minuciosamente la llanta, había fragmentos de algo que parecían como carne molida.

¿Sería posible?

En mi mente comenzó a rondar la idea, como una posibilidad de que había atropellado a un duende.

estallido

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