Inicié un viaje, buscando respuestas, esas que solo los grandes sabios conocen, recorrí diferentes caminos, valles, montañas, mares, ríos y lagos, buscando aquello que fuera más grande que el mismísimo dios, más malo que el maligno supremo, algo que abundara en los pobres y que los ricos pudieran prescindir de él. después de mucho tiempo y años invertidos no encontré nada, a veces las respuestas no se muestran, se viven.

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